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Gestión de la ansiedad: Estrategias basadas en evidencia

La ansiedad no es solo preocupación. Es una emoción que puede afectar tu salud y bienestar si no se maneja correctamente. En este artículo, exploramos estrategias científicas para reducir la ansiedad y mejorar tu calidad de vida.

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Contenidos

Introducción

La ansiedad no es solo una sensación pasajera de nerviosismo. Para muchas personas, es una constante en su vida, afectando su bienestar, su desempeño diario y su capacidad para disfrutar de las cosas más simples. Si sientes que la ansiedad está tomando el control, este artículo te ayudará a entender qué es, cómo manejarla y qué herramientas basadas en evidencia pueden ayudarte a recuperarlo.

Qué es la ansiedad y por qué ocurre

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante una amenaza percibida. Evolutivamente, nos ha permitido sobrevivir al activar mecanismos de lucha o huida. Sin embargo, cuando esta respuesta se activa de manera constante sin una amenaza real, puede convertirse en un problema.

La ansiedad no es solo “preocuparse demasiado”. Es una alteración del sistema nervioso que afecta cómo pensamos, sentimos y reaccionamos ante el mundo.

¿De dónde viene la ansiedad?

La ansiedad no surge de la nada. Es el resultado de múltiples factores que interactúan entre sí y que pueden tener raíces tanto biológicas como psicológicas y sociales. Aquí exploramos algunas de sus fuentes más comunes:

🧠 Factores biológicos: La ansiedad está vinculada a la hiperactividad de la amígdala, la región del cerebro que procesa el miedo. Además, desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina pueden aumentar la predisposición a la ansiedad (Barlow, 2002).

🔄 Experiencias pasadas y aprendizajes: Muchas personas desarrollan ansiedad debido a experiencias previas donde aprendieron que ciertas situaciones son peligrosas, aunque en realidad no lo sean. Por ejemplo, alguien que fue criticado duramente en la infancia puede desarrollar ansiedad social en la adultez.

⚠️ Miedos irracionales y creencias limitantes: Pensamientos como “si no lo hago perfecto, fracasé” o “no puedo manejar la incertidumbre” generan ansiedad anticipatoria y refuerzan el ciclo de preocupación constante.

🌍 Factores ambientales y sociales: Vivimos en una sociedad donde la hiperproductividad y la incertidumbre económica generan un caldo de cultivo perfecto para la ansiedad. La presión por cumplir expectativas externas puede hacer que muchas personas vivan en un estado de tensión permanente.

📌 Patrones familiares: Si creciste en un entorno donde la preocupación era la norma, es probable que hayas aprendido a ver el mundo como un lugar lleno de riesgos. La ansiedad también se puede “heredar” a través de modelos de crianza.

Ejemplo práctico

Carlos siempre ha sido una persona perfeccionista. Cada vez que enfrenta una nueva tarea en el trabajo, su mente se llena de preguntas: “¿Y si lo hago mal?”, “¿Y si me critican?”, “¿Y si pierdo mi empleo?”. Estas dudas lo llevan a procrastinar y a sentirse paralizado. Cada vez que lo intenta, su ansiedad aumenta. Sin embargo, cuando Carlos aprendió a identificar sus pensamientos automáticos y aplicó técnicas de respiración y exposición progresiva, logró reducir su ansiedad y mejorar su desempeño.

Si te sientes identificado con Carlos, es hora de aplicar estrategias efectivas para gestionar la ansiedad.

Estrategias para reducir la ansiedad en el momento

  • Técnica de Respiración 4-7-8: Inhala por la nariz contando hasta 4, retén el aire por 7 segundos y exhala lentamente por la boca contando hasta 8. Esta técnica ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático, reduciendo la respuesta de alerta.
  • Técnica de anclaje: Si sientes que la ansiedad está subiendo, enfoca tu atención en tu entorno: ¿Qué puedes ver? ¿Qué puedes oír? ¿Qué puedes tocar? Esto ayuda a calmar la mente y regresar al presente.

Cómo frenar el sobrepensamiento

  • Escribe tus preocupaciones: Sacar los pensamientos de la cabeza y ponerlos en papel ayuda a reducir su intensidad.
  • Reformula los pensamientos negativos: En lugar de “Voy a fracasar”, prueba “Estoy haciendo lo mejor que puedo con los recursos que tengo”.
  • Haz pausas activas: Sal a caminar, cambia de entorno o haz una actividad física breve para cortar el ciclo de pensamientos repetitivos.
  • Pon un límite al tiempo de preocupación: Dedica 10-15 minutos al día para preocuparte de forma consciente. Una vez pasado ese tiempo, redirige tu atención a otra actividad.

Preguntas frecuentes sobre la ansiedad y su gestion

¿Es normal tener ansiedad todos los días?

Tener ansiedad de forma puntual es normal, pero si la sientes todos los días, con síntomas físicos o mentales que interfieren en tu vida, es importante prestarle atención. No estás exagerando: tu cuerpo y tu mente están pidiendo ayuda.

La ansiedad se puede gestionar de forma muy eficaz. En muchos casos, los síntomas disminuyen significativamente o desaparecen con un tratamiento adecuado. No se trata de “controlarla”, sino de entender su origen y aprender a relacionarte con ella de otra manera.

Palpitaciones, opresión en el pecho, nudo en el estómago, mareos, temblores o sensación de falta de aire. Muchas veces estos síntomas se confunden con enfermedades físicas, pero tienen un origen emocional.

En algunos casos, si está ligada a una situación puntual, puede reducirse con el tiempo. Pero si se mantiene, empeora o se generaliza, lo más recomendable es trabajarla con ayuda profesional. Ignorarla puede cronificar el malestar. La ansiedad es una emoción, ergo no puede “eliminarse” ni “curarse”.

Respirar lento y profundo, llevar la atención al cuerpo, caminar o escribir lo que estás sintiendo puede ayudarte a bajar la intensidad. No intentes “calmarte a la fuerza”, eso solo aumenta la presión. Aceptar la ansiedad sin juzgarla es el primer paso para gestionarla.

No. La ansiedad no te hace débil ni “menos capaz”. Es una respuesta del cuerpo a una amenaza, real o percibida. Lo que sí puede pasarte es que estés sobrepasado/a, agotado/a o acumulando cosas sin darte cuenta. Buscar ayuda no es rendirse, es responsabilizarte de tu salud emocional.

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Jose Molina
Graduado en Psicología por la Universitat Oberta de Catalunya y colegiado en el Colegio Oficial de Psicología de Las Palmas (P-02990), acompaño a personas que han vivido traumas, abusos, estrés o dificultades emocionales complejas. Tengo amplia experiencia trabajando con pacientes desde un enfoque integrador, combinando técnicas como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), EMDR y estrategias de regulación emocional. Mi propósito es ofrecer un espacio seguro, empático y científicamente fundamentado donde puedas entender lo que te ocurre y avanzar hacia tu bienestar.

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